¿Qué le voy a regalar a mi hijo adolescente esta Navidad? Hablemos de los regalos emocionales.
- grupoedelvalle
- 12 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Boletín Psicopedagógico Diciembre
La Navidad suele asociarse con regalos materiales ( el celular mas nuevo, el videojuego de moda, audifonos, ropa o tenis de marca ) , pero para los adolescentes que atraviesan cambios emocionales, sociales y personales importantes, los regalos más valiosos son aquellos que fortalecen su bienestar y su vínculo familiar. En estas fechas, ofrecer “regalos emocionales” puede marcar una diferencia profunda en su desarrollo y en la convivencia del hogar.
1. El regalo del tiempo de calidad
Dedique momentos sin pantallas para conversar o hacer una actividad juntos. Actividades sugeridas: cocinar algo navideño, ver una película juntos, salir a caminar, decorar la casa. Veinte minutos diarios de atención genuina tienen un impacto enorme en su seguridad emocional.
2. El regalo de la escucha activa
Evite interrumpir o juzgar. Haga preguntas abiertas como: “¿Qué fue lo mejor o lo más difícil de tu semana?”. Repite con tus palabras lo que entendiste para que perciban interés real.
3. El regalo de la validación emocional
Los adolescentes viven emociones intensas y muchas veces se sienten incomprendidos. Frases que ayudan: “Entiendo que eso te hizo sentir mal”, “Es válido lo que sientes”, “Estoy aquí para ti”. Validar no significa permitir todo, pero sí reconocer su mundo interno.
4. El regalo de los límites amorosos
Los límites dan seguridad. Acuerden horarios, responsabilidades y uso de pantallas durante vacaciones. Un límite es más efectivo si se comunica con calma y se sostiene con consistencia.
5. El regalo del ejemplo
Los adolescentes aprenden más por lo que ven que por lo que les decimos. Modela autocontrol, respeto y gratitud. Muestra cómo manejar el estrés, cómo resolver conflictos y cómo pedir disculpas.
Actividad sugerida en vacaciones:
“La caja de los regalos emocionales” Cada miembro de la familia anota 3 acciones que regalará a los demás (p. ej., “escucharte sin interrumpir”, “una tarde juntos”, “ayudarte con una tarea difícil”). Colocan las notas en una caja decorada y cada semana eligen una al azar para practicarla.
Esta Navidad, más que los objetos, lo que permanece en los adolescentes es la sensación de ser amados, vistos y acompañados. Un pequeño gesto emocional puede convertirse en un recuerdo valioso para toda la vida.
Por último quiero cerrar nuestro último boletín del 2025 con un regalo emocional por parte de sus hijos, no sin antes agradecerles su confianza y deseándoles una feliz navidad y un próspero 2026.










Comentarios